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La rehabilitación para un enfermo de artritis es absolutamente necesaria pues sirve para conservar la movilidad de las articulaciones fortaleciendo los músculos y tendones; para la aplicación de aparatos o técnicas que reduzcan el dolor y la inflamación; reeducar al enfermo para que ejecute adecuadamente los movimientos en su vida cotidiana, y para recomendar una serie de ejercicios que el enfermo puede ejecutar en su casa.

La rehabilitación debe ser realizada bajo la supervisión de un médico rehabilitador (o fisiatra) y ejecutada por fisioterapeutas que son profesionales del área de enfermería.

Según la Asociación Española de Fisioterapeutas podemos definir la fisioterapia como:
- Es el conjunto de métodos, actuaciones y técnicas, que mediante la aplicación de medios físicos, curan, previenen y adaptan a personas discapacitadas o afectadas de disfunciones psicosomáticas, somáticas y orgánicas o a las que desean mantener un nivel adecuado de salud.

La función de la Fisioterapia, y por extensión del fisioterapeuta es la de prevenir, tratar y curar enfermedades, y en el caso de que quede alguna secuela o discapacidad, ayudar al individuo en su adaptación al entorno.

Para la rehabilitación el fisioterapeuta deberá elaborar un programa específico a los enfermos de AR. Un ejemplo de programa podría ser el siguiente:

  • Uso de técnicas de calor como puede ser: electroterapia, magnetoterapia, fototerapia (rayos U.V.A. o infrarrojos), láser, ultrasonidos, radar (que son corrientes de alta frecuencia). Es el médico rehabilitador quien debe determinar cual de estas técnicas ha de aplicarse a cada paciente en particular.
  • Movilidad funcional
  • Rehabilitación del equilibrio y de la marcha.
  • Movilización de tejidos blandos.
  • Reeducación neuromuscular.
  • Programa de ejercicios - tanto para fortalecer como para estirar. Los ejercicios más recomendables son los isométricos, o sea, aquellos ejercicios estáticos y en los cuales no se utiliza ningún tipo de peso para ejecutarlo. Aunque es el médico rehabilitador quien deberá evaluar cuando esos ejercicios están recomendados, pues a los pacientes que se encuentren en una fase aguda de la artritis (con mucha inflamación) no son recomendados.
    También para algunos pacientes sería recomendable ejercicios acuáticos (es la técnica denominada Hidrocinesiterapia).
  • Educación y entrenamiento familiar para que puedan ayudar de forma correcta a la rehabilitación del enfermo.
  • Seguridad y manejo de la silla de ruedas.
  • Asistencia para el control y alivio del dolor.
  • Educación para caminar con seguridad.
  • Ejercicios y control del dolor y la hinchazón de las articulaciones
  • Control del dolor, que incluye lo siguiente
  1. Terapias con calor y frío.
  2. Masajes.
  3. Terapia de estimulación transcutánea eléctrica del nervio para ayudar a aliviar el dolor.
  4. Acupuntura.
  • Inmovilización de las articulaciones y métodos para protegerlas de mayores daños, degeneración y deformidades.
  • Consejo dietético para mejorar el control del peso.

El éxito en la rehabilitación depende de numerosas variables, entre las cuales se incluyen las siguientes:

  • El tipo y la severidad de la enfermedad, el trastorno o la lesión.
  • El tipo y el grado de los deterioros e incapacidades resultantes.
  • El estado general de salud del paciente.
  • El apoyo de la familia.

Muchas veces es necesario realizar ajustes y modificaciones para ayudar a la persona discapacitada a ser independiente. Dichos ajustes pueden incluir, entre otros, los siguientes:

  • Hogar - instalar rampas para las sillas de ruedas, asientos elevados en los inodoros o pasamanos en las escaleras.
  • Escuela - computadoras especiales o equipo adaptado para permitir métodos de comunicación alternativos.
  • Trabajo - nueva formación laboral, buscar trabajo y consejo vocacional.
  • Actividades recreativas, sociales o deportivas - movilidad en lugares públicos como restaurantes, iglesias o estadios.
  • Transportes - subir y bajar de un automóvil o del autobús o instalar controles manuales o elevadores especiales.

Rehabilitación después del reemplazo de articulaciones

El objetivo de la cirugía de reemplazo de cadera o de rodilla es el de mejorar la funcionalidad de la articulación. Para que se produzca una recuperación total después del reemplazo de la articulación, son necesarias por lo general tres a seis meses, dependiendo del tipo de cirugía, de la salud general del paciente y del éxito de la rehabilitación.

Los programas de rehabilitación después del reemplazo de una articulación pueden incluir lo siguiente:

  1. Ejercicios para mejorar la movilidad (el movimiento) y el estado físico.
  2. Reentrenamiento de la marcha (la forma de caminar).
  3. Control del dolor.
  4. Consejo dietético para mejorar el control del peso.
  5. Utilización de dispositivos de asistencia.
  6. Educación del paciente y su familia

Observación sobre la necesidad de la fisioterapia

El paciente reumático se beneficia siempre de los tratamientos de fisioterapia, y los precisa también siempre, en ocasiones con dedicación total del fisioterapeuta, y en otras ocasiones tan sólo con supervisión y pautas en su domicilio. Dado que su enfermedad persiste y evoluciona, su tratamiento deberá ir acomodándose según la etapa evolutiva, a la vez que las directrices médicas serán observadas con rigor por el reumatólogo.

N.B.: La información sobre rehabilitación se extrajo de la siguiente publicación: Díaz Petit, J.,Camp,R.: Rehabilitación en la artritis, Masson S.A., Barcelona 2002. Con permiso de Masson, S.A
Si alguien está interésado en conocer con más profundidad la rehabilitación en la artritis recomendamos consulten ese libro.

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